Historias con Ángeles

Ángeles de la Curación

Siempre amé a los animales, y cuando tuve oportunidad de poder compartir una vida con ellos, no dudé en  tenerlos a mi lado, principalmente perros.

Creo que son Seres especiales, que están en evolución y que realmente nos eligen, cuando se acercan de alguna manera a nosotros, aún cuando no convivan en nuestro mismo hogar.

Así comienza esta historia, con una cachorrita de ovejero belga, llegada hasta mi vida, a través de su madre, quien un día decidió que era a mi a quien debía obedecer y acompañar , aún teniendo a sus propios dueños, así es que comencé a alimentarla, y ella se quedaba hasta que recibía sus correspondientes mimos antes de irse nuevamente.

Un día me di cuenta que además de pasar hambre, este ser maravilloso, había tenido cachorros, y que sus dueños habían vendido a todos, o casi todos…

Ella seguía viniendo, siempre, puntualmente, comía y se iba rápidamente, pero su apetito era voraz, por ese motivo yo supe que estaba amamantando, y observé, muy atentamente como la naturaleza de los animales es tan sabia que les impide abandonar a sus crías antes de que ellas puedan valerse por sí mismas.

La observaba comer y luego irse, día tras día, velozmente, con una prisa que hacía pensar que algo urgente debía ser hecho, y eso era, alimentar a sus crías…

Pasó un tiempo, y un día apareció un cachorrito, muy hambriento, pero muy vivaz, se notaba que en ningún momento pasaría necesidades, sin embargo, ahora ya , su madre, lo obligaba en cierto modo, a través de su modo de comunicarse, a buscarse su propio sustento, y ella se procuraba el suyo, porque sabía que yo estaba allí para alimentarla.

Pasó un día, el segundo, el tercero, siempre venía la madre y este cachorrito, que esperaba pacientemente a que ella terminara de comer, y luego sabía que le correspondería a él.

Al cuarto o quinto día, aparecieron 3 perros, la madre, el hijo y otra cachorrita más! Pero esta apenas podía caminar, de lo débil que estaba, no tenía fuerzas para moverse, se notaba que no había comido por días enteros.

Me conmovió tanto, que comencé a llevarla a la cocina de mi casa para darle aparte la comida, ya que ni la madre ni su hermano le permitían alimentarse, viendo aquí, el lado oscuro de la naturaleza animal, la sobrevivencia es lo primero, y solo sobreviven los más fuertes, y ella justamente, no lo era.

Sin embargo, siempre hay gente que se apiada de estos seres dulces y amorosos.

Y en este caso lo hice yo, dentro de lo que podía ya que tenía en mi hogar a mis propios perros.

Pasaron los días y fue poniéndose más y más fuerte, pero no lo suficiente como para impedir que otro perro de mayor tamaño la pudiese lastimar.

Así fue como Shanti, (PAZ , en sánscrito) así la llamé luego, por la paz que ella me transmitía, fue brutalmente lastimada por un perro de mayor tamaño, ya que la mordida cerca de su cuello fue increíblemente grande y profunda.

Cuando la vi, me impresioné mucho, ya que siempre la sangre y las heridas me han impresionado sobremanera.

No sabía bien que hacer, no tenía autorización de sus dueños para llevarla a atender, temía que ellos pensaran que yo la quería vender o bien quedármela.

Solo atiné a darle REIKI, y a pedir profundamente al ángel de la curación y a mi propio ángel de la guarda, que me ayudaran a cicatrizar y curar esa herida, tan grande.

Así fue como la primera noche Shanti pudo sobrevivir.

Al día siguiente, estaba muy lastimada y cansada, así es que no tenía fuerzas para moverse.

Me asusté mucho y la llevé al veterinario, quien desinfectó sus heridas, y así pudo comenzar una posterior curación ya más segura y cuidada.

Pedí cada uno de los días que siguieron al ángel de la curación y cada vez, sentí y vi la presencia de una luz, inmensa blanca con esferas de luz verde que me eran dadas para colocar sobre esa herida.

Pasaron los días, y con la ayuda de mis ángeles, Shanti, pudo volver a jugar, y seguir creciendo como debía ser, fuerte y sana.

Cada día, sigo agradeciendo a mi ángel de la guarda, y la encomiendo para que cuide y proteja a este hermoso ser de la creación que merece tener una vida tranquila y plena.

Del libro “Camino Hacia La Luz” , de Marianela Garcet

está protegido por los derechos de autor, debidamente registrado y con su número correspondiente de ISBN, por favor, si tu deseo es reproducirlo, lo puedes hacer siempre que previamente solicites autorización, y que coloques al pie el nombre de la autora, Marianela Garcet.

ISBN 987-43-6972-8.

©2010 Marianela Garcet/Todo el material está protegido por las leyes del copyright, sin embargo, puedes difundirlo libremente, siempre que menciones a Marianela Garcet, su autora, y el lugar de donde has encontrado este escrito.


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